viernes, 12 de octubre de 2012

CONCEPTO DEL TIEMPO EN LAS DIFERENTES CULTURAS


Antonio Dubravcic Luksic
 Premio al Mérito Profesional 1995, medalla de oro, otorgada por el Colegio Médico de Bolivia.
 Premio al Mérito Profesional 2001, medalla de oro, otorgada por la Sociedad Boliviana de Urología
 Plaqueta de Reconocimiento “Ex Editor de la Revista del Instituto Médico Sucre”, otorgada por el Colegio Médico de Chuquisaca (Bolivia).
Vicepresidente de la Sociedad Geográfica y de Historia "Sucre"
Editor del Boletín de la Sociedad Geográfica y de Historia "Sucre"
www.esculapio.8m.com
   INTRODUCCION.
Existen diferentes maneras de acercarnos al tiempo que ya pasó. Una de ellas es a través de los recuerdos y otra es a partir de los vestigios de la actividad humana, es decir, las fuentes  históricas.
Todos nosotros guardamos en nuestros recuerdos y en las cosas que producimos o acumulamos la memoria del tiempo. Los álbumes de fotos, las cartas, los "recuerdos" de momentos especiales, las grabaciones y todo lo que preservamos de la destrucción nos ayuda a recuperar el tiempo pasado. Sin embargo, nunca recuperaremos una imagen estática del pasado porque nuestro presente siempre determinará la forma que damos a los sucesos del tiempo que ya pasó.
 Para hablar del TIEMPO, consideramos oportuno remitirnos a la Biblia, cuya temática constituye el hombre, sencillamente como tal sin recurrir a adjetivos de ninguna naturaleza. "El Libro de los Libros", dice
 David Ben Gurión, “comienza con la historia del primer hombre, que no era más que eso: sencillamente hombre”. De esa manera, la Biblia puede considerarse como la tradición y la historia del planeta Tierra y de la humanidad que lo habita.

Eclesiastés 2.3, nos relata de que en este mundo todo tiene su tiempo y todo lo que hay debajo del cielo pasa en el término que se ha prescrito.
Un tiempo para nacer
y un tiempo para morir,
Un tiempo para plantar
y un tiempo para arrancar lo plantado.
Un tiempo para destruir,
y un tiempo para construir.
Un tiempo para el amor,
y un tiempo para el odio.
Un momento para callar,
y un momento para hablar...
 Definición del tiempo
 El hombre ha buscado definir el tiempo, ha tratado de responder algunas preguntas: ¿existe en realidad?, ¿Cuál es su forma?. ¿Es constante y eterno, o bien, cambiante y efímero?
 ¿Cuándo se originó el tiempo?
 Hace unos 15 mil millones de años sucedió un fenómeno cósmico llamado Big Bang o "gran estallido" que dio origen al Universo. Teoría del Big Bang o teoría de la gran explosión es un modelo, postulado por el físico y sacerdote católico Georges Lemaître como parte de la teoría de la relatividad general, que describe el desarrollo del Universo temprano y su forma.
 Platón: “El tiempo es la imagen de la Eternidad, el tiempo es tanto una idea abstracta, como una realidad de la vida”
 
 
“El tiempo es implacable porque nunca deja fluir y todo lo que existe está sometido a su efecto”. (A.Einstein)
 
El tictac de los relojes parece un ratón que roe el tiempo.
  Alphonse Allais
(1855-1905) Escritor francés.
 
 
El tiempo es como un río que arrastra rápidamente todo lo que nace.
  Marco Aurelio  
Emperador romano
 
 ¿Qué es, pues el tiempo?
 Si nadie me lo pregunta, lo sé; si quiero explicarlo a quien me lo pide, no lo sé.
 San Agustín  (354-439) Obispo y filósofo
de Tiempo
El tiempo más inmediato lo medimos, lo controlamos, con el reloj y el tiempo más amplio lo medimos con el Calendario. Mientras nos deslizamos por los años, los meses, las semanas, las horas, los minutos y los segundos, raramente pensamos de dónde vienen estas cosas o por qué hemos dividido el tiempo de una forma y no de otra.
No siempre ha sido así. Durante miles de años, el esfuerzo por medir el tiempo y crear un calendario factible ha sido una de las grandes luchas de la humanidad, un enigma para los astrónomos, matemáticos, sacerdotes, reyes y todos los que han necesitado contar los días que faltan para la siguiente cosecha, calcular cuándo hay que pagar los impuestos, o determinar el momento exacto de realizar un sacrificio para calmar a un Dios colérico.
Para el hombre primitivo, el tiempo era una sucesión confusa de días y noches, no obstante de ello, advertía la existencia de fenómenos de carácter cíclico... la luna cambiaba su forma...
 El sol y la luna, establecieron con sus movimientos aparentes, puntos de referencia para medir el tiempo. Uno de los primeros instrumentos utilizados en la antigüedad fue el gnomon, una varilla clavada en el piso, cuyos cambios en su sombra determinaba el desplazamiento del sol en su ciclo diario. Es imposible determinar cuando se descubrió que el movimiento aparente del sol se ajustaba a un ciclo temporal, desde luego que este fue el primer hallazgo científico del hombre.
 En este descubrimiento emplearon un punto de observación; tras comprobar que el sol no salía siempre por el mismo punto, fueron señalando por medio de estacas, la salida diaria del sol, al cabo de un tiempo, las estacas demostraron que después de 365 marcas, el sol volvía a salir por el mismo punto, ello dio origen al período de un año de 365 días. Algo similar a lo mencionado, es el monumento megalítico de Stonehenge (al sur de Inglaterra), que constituye el mayor calendario del mundo, fue construido aproximadamente 2.500 años antes de nuestra Era.
El desarrollo de la civilización motivó la adopción de unidades regulares para medir el tiempo. El calendario es el sistema que se utiliza para marcar el tiempo en años, meses, semanas y días, la palabra calendario deriva del latín “calendarium”, con esa designación los romanos se referían a los libros de contabilidad. Calendarium viene de Kalendae, era el primer día del mes lunar, cuando se tenía que pagar las cuentas.
La palabra almanaque proviene del árabe (al-manakh, ciclo anual), los primeros almanaques eran unos calendarios que servían para documentar fechas de fiestas religiosas. En árabe “al-manakh” significa parada en un viaje.
 Almanaque Bristol se originó en 1832 en Nueva Jersey  por gestión del médico, Charles Bristol cuya faz ilustra la portada. El motivo de creación  del almanaque, fue para que sirva de guía para que los pacientes tomaran sus medicamentos de forma correcta. Posteriormente  se añadieron otros datos como el santoral, los cuentos y los chistes. Bristol fue el dueño de la farmacia que aún conserva su nombre, en 1856 la firma Lanman y Kemp Barclay compró la empresa y añadió al almanaque anuncios de sus productos, como el Agua de Florida Murray y Lanman, el Tricófero de Barry o la Brillantina Alka.
CONCEPTO DEL TIEMPO EN LAS DIFERENTES CULTURAS
Egipto, cuatro milenios antes de Cristo se conocía el año solar de 365 días, con 12 meses de 30 días y 5 complementarios. El inicio del año estaba determinado por la primera aparición en el amanecer de la estrella Sirius, este acontecimiento coincidía ordinariamente con la crecida del río Nilo.
Babilonia, 500 años a de C. el astrónomo Naburiano, calculó la duración de un año en trescientos sesenta y cinco días, seis horas y quince minutos. De Babilonia hemos heredado la semana de siete días, la hora de sesenta minutos, y el minuto de sesenta segundos, desde luego tenían formas ingeniosas para realizar esos cálculos, convirtiendo la sombra de las estacas en grados, minutos y segundos de ángulo, también utilizando Clepsidras o relojes de agua, datan de la antigüedad egipcia y se usaban especialmente durante la noche, cuando los relojes de sombra no servían. Las primeras clepsidras consistieron en una vasija de barro que contenía agua hasta cierta medida, con un orificio en la base de un tamaño suficiente como para asegurar la salida del líquido a una velocidad determinada y, por lo tanto, en un tiempo fijo.
 Los griegos, establecieron en el año 776 a. de C. un calendario luni-solar que contaba con 12 meses de 29 y 30 días alternativamente. El filósofo griego Heráclito, afirmaba que toda la existencia constituye un flujo en movimiento: " No puedes bañarte dos veces en el mismo río, pues las aguas que fluyen sobre ti son siempre nuevas". El tiempo es representado como un río, donde todo se halla sometido a un proceso de cambio en el instante en que es percibido.
En Roma el año luni-solar, constaba de 10 meses lunares, los meses estaban dedicados a sus dioses: ,Enero, procede de Jano, el dios romano. Su símbolo era una cabeza de dos caras, mirando al Este y al Oeste (por donde sale y se pone el sol). Febrero, nace del latín februa. Refiere a los Festivales de la Purificación. Era el mes en el que los psicólogos romanos se tomaban vacaciones. Marzo, nombrado así en honor a Marte, Dios de la guerra. Abril, probablemente derive de abrire (abrir), ya que es la estación en la que empiezan a abrirse las flores. Mayo, debe su nombre a Maiaa diosa romana de la primavera y los cultivos. Las celebraciones en honor a Flora, la diosa romana de las flores, alcanzaba su punto culminante el primero de mayo. Junio, puede derivar de Juno, la diosa del matrimonio, o del nombre de un clan romano, Junius. Otros creen que nace de iuniores (jóvenes) en oposición a maiores (mayores, por mayo). Julio, era el quinto mes del calendario romano primitivo, por lo que se llamaba quintilis. En el año 44 a. C., luego del asesinato de Julio César, se lo llama Julio porque ese había sido el mes de su nacimiento. Agosto, se llama así en homenaje al primero de los emperadores romanos: Cayo Julio César Octavio Augusto. Septiembre, era el séptimo mes del calendario antiguo, por lo que se tomó su nombre de septem, siete. Octubre, durante los ocho años del emperador Riveritum se lo llamaba ¡octo!, que significa ocho. Noviembre, fue el noveno mes, en latín novem. Diciembre, es el mes más festivo del calendario gregoriano.
 El calendario Musulmán, tiene su origen en Hégira, marca la huida de Mahoma de la Meca a Medina en el año 622 de la era Cristiana, consta de 12 meses lunares de 29 y días alternativamente. La palabra Almanaque deriva del árabe Al-amanach o "circulo de los meses" o calendario.
 En China el conocimiento de la astronomía se remonta al siglo IX a. de C. lamentablemente en el año 230 a. de nuestra Era, un emperador destruyó los textos antiguos, en los pocos textos que se salvaron, aparecen descripciones como el Solsticio de Invierno.
  El calendario era lunar y el año se hallaba dividido en 12 partes, comenzaba el día del Solsticio de Invierno
Los Mayas en el tercer milenio a.C., tuvieron un desarrollo astronómico polifacético, muchas de sus observaciones han llegado hasta nuestros días, por ejemplo un eclipse lunar del 15 de febrero de 3379 a.C. Conocían con exactitud la posición de los planetas, y la periodicidad de los eclipses.
  El Calendario Maya se inicia con el día cero, de acuerdo al cómputo del tiempo correspondería al 8 de junio de 8498. El año maya comprendía 365 días.
 Los Aztecas tenían dos calendarios, uno de ellos determinaba sus ceremonias religiosas. El más importante, llamado Tonalpohualli, que ha sido encontrado tallado en una gran piedra, que se conserva en el Museo Nacional de México. Consiste en la unión de una serie de veinte signos, con otra serie de 13 números, la combinación de ambas series proporciona 260 días.
La cultura Incaica (Perú y Bolivia) Los incas conocían la revolución sinódica de los planetas con admirable exactitud, las anotaciones en los quipus (cordeles con nudos). Tupac Inca Yupanqui,  estableció los días del  calendario, que consistía en un año solar de 365 días. La observación del Sol era relacionado con el solsticio (capacraimi en diciembre e intirraimi en junio). La primera importante por las festividades de índole agrícola, concernientes a la maduración y cosecha.

 CALENDARIO GREGORIANO
El Papa Gregorio XIII introdujo el calendario que lleva su nombre, reunió a los mejores astrónomos de la época, los cuales establecieron que en el Calendario Juliano, se presentaba un desfase de 11 días, el equinoccio de primavera caía el 11 de marzo en lugar del 21 de marzo y la Iglesia Católica enfrentaba una creciente confusión para determinar fechas como la Semana Santa.Eventualmente como resultado del Concilio de Trento (1545-1563) se encomendó al Papa hacer las reformas necesarias al calendario.  En el mes de octubre de 1582 el Papa Gregorio XIII literalmente descontó diez días con el fin de restaurar el equinoccio de primavera a la fecha correspondiente. Al abolir 10 días, del jueves 4 de octubre que correspondía al Calendario Juliano se paso al día siguiente viernes 15 de octubre,
dando origen al primer día del Calendario Gregoriano.
 Este cambio, suscitó algunas curiosidades, por ejemplo los dos exponentes más importantes de la Literatura castellana e inglesa: Don Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare murieron en la misma fecha, pero con diez días de diferencia (Inglaterra no adopto del Calendario Gregoriano hasta el año de 1752.
 Santa Teresa de Jesús murió el 4 de octubre de 1582, le dieron sepultura al día siguiente el 15 de octubre de 1582. El Calendario Gregoriano, que es el que utilizamos actualmente, tiene un error de un día cada 3.000 años.
 CONCEPTO DEL TIEMPO EN EL CRISTIANISMO
Con la consolidación del cristianismo, la noción de tiempo experimentó un importante cambio, ya que esta religión niega la posibilidad de un tiempo cíclico. La pasión, muerte y resurrección de Jesucristo son hechos únicos, irrepetibles, y dan un sentido a la existencia humana. De esta manera el tiempo es considerado fundamentalmente lineal y orientado hacia el futuro, y el sentido de toda la historia aparece como un desplazamiento en el tiempo, que tiene su origen en la creación y que culminará en el juicio final, que será el final de los tiempos

LOS RELOJES
En el siglo XIII, en el lindero final de la Edad Media, apareció la primera máquina industrial: el reloj. Los relojes primitivos, fabricados por herreros, estaban hechos de acero y sufrían de la expansión y contracción que provocaban los cambios en la temperatura. Eran inexactos en un rango de 15 a 30 minutos al día y tenían que ser ajustados diariamente. Su propósito inicial era hacer sonar las campanas cada hora en las torres de castillos, iglesias o centros de población.

En el siglo XV se inventaron los relojes de una manecilla para marcar las horas y en 1505 el herrero alemán Peter Henlein consiguió construir relojes mecánicos tan pequeños que podían llevarse en el bolsillo. Estos relojes, que se popularizaron con el nombre de "relojes de saco" se montaban en cajas y en lugar de pesas utilizaban resortes. Se llevaban en una bolsa, sonaban cada hora y funcionan durante unas 40 horas.
 Los científicos alemanes han construido un Superreloj CS1, de cesio, con un peso de una tonelada, durante un año de funcionamiento, ha permitido calcular que tiene un error de un segundo cada treinta millones de años. Su funcionamiento se halla relacionado con la Escala Coordinada del Tiempo Mundial, su sincronización perfecta en el ámbito internacional, es indispensable para las redes de noticias, mediciones de la tierra efectuadas a gran distancia para todo tipo de orientación tanto en la aviación como en la navegación
 EL TIEMPO EN LA LITERATURA.-
 En la literatura el concepto del tiempo ha sido motivo de permanente especulación. Dante, imagina emprender un viaje por los fantásticos ambientes que se ofrecen para el alma humana, lejos de la vida terrenal, citando pasajes anteriores a su vida y profetizando acontecimientos como el descubrimiento de nuevas tierras en occidente.
 Goethe, describe a Fausto vendiendo su alma a Mefistófeles a cambio de revivir su pasado. Así podríamos mencionar innumerables obras de la literatura mundial que tienen como argumento fundamental el tiempo y el espacio: Julio Verne en "20.000 leguas de viaje submarino".
H.G. Wells en su obra "La máquina del tiempo", que cautivo la imaginación con el lanzamiento de su viajero en el tiempo.
Jorge Luis Borges, vivió fascinado con el concepto del tiempo. Borges define: "El tiempo es la sustancia de que estoy hecho, el tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; él es el tigre que me destroza, pero yo soy el tigre. Es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego".Borges resume el concepto del tiempo en un solo momento "el momento en que el hombre sabe para siempre quién es".
                           Mirar el río hecho de tiempo y agua
                             y recordar que el tiempo es otro río,
                             saber que nos perdemos como el río
                           y que los rostros pasan como el agua.
                                         

 EL TIEMPO FISICO Y EL TIEMPO BIOLOGICO.-
Desde el punto de vista biológico, todos los ritmos naturales que afectan la vida del hombre, se hallan regulados por el tiempo. La duración del hombre, al igual que su estatura, varía según la unidad que se utiliza para medirla, la vida del hombre se mide valiéndose los movimientos de las agujas del reloj. Para el reloj que mide el día de un niño, es igual al de sus padres, pero en realidad esas 24 horas representan una fracción muy pequeña en la futura vida del niño, y una fracción muy grande en la vida de sus padres, de esa manera el valor del tiempo físico varía según miremos el pasado o el futuro.
Al describir un tiempo físico, necesariamente debemos referirnos a un tiempo fisiológico. Este se halla presente en todos los niveles fisiológicos del universo, ya sea en el soma de una célula o en el mismo hombre. El tiempo fisiológico depende de las modificaciones del medio y la respuesta de los seres a esas modificaciones. El tiempo fisiológico, difiere del tiempo físico, por que no tiene la precisión de un reloj.
Alexis Carrel, describe la relación que existe entre el tiempo físico y el fisiológico, comparando: "Como un ancho río que corre por la llanura. En los albores de la vida, el hombre corre alegremente a lo largo de la orilla, va más deprisa que la corriente. Hacia el medio día su marcha disminuye, las aguas se deslizan con tanta rapidez como su paso. Al anochecer, el hombre está fatigado, la corriente continúa con su flujo. El hombre se queda atrás, luego se detiene y cae para siempre, el río sigue su curso inexorable".
 En realidad, el río nunca ha acelerado su marcha, sólo se tiene esa ilusión al retardo progresivo de nuestro paso.
 Cada uno de nosotros es el hombre que corre a lo largo de la orilla del río y ve pasar las aguas del tiempo físico
 
 

 
 
 





viernes, 5 de octubre de 2012

ORIGEN DE LA BENEVOLENCIA

ESCULAPIO HIJO DE APOLO. APUNTES DE HISTORIA DE LA MEDICINA. EXAMINEMOS LAS IMPLICACIONES BIOÉTICAS DE LA BENEVOLENCIA EN LA SOCIEDAD POSTMODERNA. Dr. Juan Herrera Salazar , Nicaragua. Dr. Antonio Dubravcic Luksic, Bolivia

Juan- Antonio, quiero pedirte que esta tarde nos apartemos del programa , dejemos los diálogos bioéticos y nos hables del origen de la benevolencia, desde una perspectiva histórica. Así Pedro, nuestro amigo español, se une al diálogo y lo enriquece .  
Antonio- Esa estatua que ves a tu derecha es un símbolo semejante al caduceo es la vara de Esculapio, o sea una vara de ciprés con una serpiente enroscada. Este emblema apareció unos 800 años a de J. C., en tiempos de Homero. Según la mitología, Esculapio era hijo de Apolo y de Coronis; ésta era hija de Flegias, rey de Tesalia. Existe una leyenda en la que, encolerizado Apolo porque Coronis estaba enamorada del hijo de Eratos, cuando nació su hijo (por cesárea) lo dejó abandonado en el Monte Titón, donde fue amamantado por una cabra. Un pastor encontró al niño y lo entregó al cuidado del centauro Girón, quien le enseñó la medicina. A este dios de la Medicina los griegos le llamaban Asklepios,(significa "incesantemente benévolo") y los romanos Aesculapius (Esculapio). Esculapio acompañó al héroe Jasón, jefe de la expedición de los argonautas que iban en busca del vellocino de oro. Estatua de Asclepio, dios de la Medicina en la mitología griega. (Glypotek, Copenhague)
 Juan- Las consideraciones sobre el carácter y la virtud siguen siendo elementos centrales para la ética. Pedro nuestro amigo español, nos puede comentar sobre su fundamentación y examinarlas a la luz de los pensadores contemporáneos. 
 Pedro- Dejemos a Antonio proseguir su disertación, ya comentaremos la virtud de la benevolencia y la relación médico-enfermo.  
Antonio- Esculapio existió realmente en Tesalia, y era un médico de gran fama. Después de su muerte fue deificado y entonces empezaron las leyendas, siendo venerado en Atenas, Corinto y en Pergamo, ciudad donde nació Galeno. Según otra leyenda, Esculapio estaba asistiendo a Glauco, cuando bruscamente cayó éste mortalmente herido por un rayo. Jasón regresa con el vellocino de oro en una crátera roja de Apulia, c. 340-330 a. C. Museo de Louvre. Apareció en la habitación una serpiente y Esculapio la mató con su bastón; otra serpiente entró y revivió a la primera, metiéndole unas hierbas en la boca. Con estas mismas hierbas, se dice que Esculapio logró resucitar a Glauco. A ruegos de Plutón, dios de los infiernos, Júpiter hizo morir a Esculapio porque éste curaba los enfermos y resucitaba los muertos, y el infierno se quedaba desierto. Por solicitud de Apolo, Esculapio quedó inmortalizado, permaneciendo entre las estrellas en el cielo.  
Juan- la leyenda nos presenta otro signo particular de Esculapio, un modo de ser o de comportarse habitual. Con solicitud presta asistencia a Glauco, “ adsistere ”, se puso al lado de Glauco, al lado de la persona enferma para ayudarla. Lo que el médico hace por la persona enferma incluye por definición una cercanía o relación interpersonal, está es más amplia que un estrecho convenio profesional.
Pedro- Las profesiones se han multiplicado desde la Edad Media. En esa época el término se refería únicamente al derecho, medicina y sacerdocio. Estos grupos tradicionales constituyen un paradigma de lo que significa el término profesión y muestran la importancia crítica de la ética para un buen profesional. Estos grupos históricamente profesaban un principio ético, ( ver Juramento Hipocrático): el de mantenerse unidos para hacer un cierto tipo de bien a los demás. Por más de veinte siglo los médicos siguieron la tradición hipocrática, asumían , obligaciones, prometían brindar un servicio a los demás, así lo reflejaban sus códigos médicos. Testimoniaban una experiencia vivencial ética, en el sentido de comprometerse con normas morales objetivas. Hoy la sociedad postmoderna se preocupa más por la metodología del razonamiento moral, incluso los teólogos , que de forjar el carácter de los agentes morales , en nuestras universidades, olvidamos de forjar con el ejemplo a los estudiantes de las ciencias de la vida en general y a nuestros médicos. Así la ética de la virtud no figura en el pensum académico.
 Antonio- No se sabe con certeza si en tiempos de Homero se consideraba a Esculapio un dios o sólo como un médico que lograba curaciones asombrosas. En la Ilíada se le representa como aristócrata, caudillo y médico; sus hijos Macaón y Podalirio participaron en el sitio de Troya como médicos y militares. Según la leyenda, Esculapio nació en Epidauro, pero también se le considera hijo de divinidades solares, como su padre Apolo cuyos rayos ejercían una acción bienhechora sobre el cuerpo. Esculapio tuvo por esposa a Epiona "la dulce" y tres hijos: Godalirio, Machaon (médicos que aparecen en la Illiada) y Telesforo, y cuatro hijas: Hygia, que es la preservadora de la salud (de la que deriva el término Higiene), Panaqueia, que era farmacéutica (Panacea, "la que todo lo cura"), Egle, que era partera y oculista, y Laso que era enfermera. Los templos dedicados a Esculapio se llamaban asclepiones. El famoso Santuario de Epidauro (Peloponeso) fue probablemente el primer asclepión. Tenía uno de los mayores teatros del mundo antiguo; allí los enfermos encontraban por lo menos alivio mental.
Juan- Estamos claro que Asklepios era un médico técnicamente experto, como lo diríamos en el lenguaje de la postmodernidad. Pero creo que él desarrollo un “ethos curativo ” verdadero, es decir una manera de ser médico, persona con quién la gente enferma se puede relacionar, desarrollo aquellas cualidades y hábitos que corresponden a las necesidades específicas de las personas.
Pedro - Nosotros en la entrada de nuestra universidad en Madrid tenemos una gran escultura: un médico inclinándose para ayudar a una persona que está enferma , se escogió esta obra porque de manera plástica ilustra a la postmodernidad todo lo que es la medicina, la relación médico-enfermo, en la cual las necesidades médicas de una persona y la habilidad técnica de otra forman las bases de una sociedad humana; la medicina es una forma de encuentro humano que se caracteriza por la ayuda.   Juan- Parece que Esculapio , en el Santuario de Epidauro , ya practicaba una medicina que estaba consciente , que la corporeidad nada más es un pretexto , para facilitar el encuentro de dos conciencias. Antonio , ese concepto quedo explícito cuando afirmaste “ allí los enfermos encontraban alivio espiritual ”.
 Antonio- Los enfermos que visitaban el santuario de Esculapio, que tardó varias generaciones en construirse, solían llegar de muy lejos. Los peregrinos tenían la esperanza de que el dios médico les curaría mientras dormían. El templo estaba conformado por tres terrazas estructuradas en niveles y a las que se llegaban por grandes escalinatas. En la terraza más baja se abrían numerosos pozos en donde se practicaban abluciones rituales. En la terraza central, los peregrinos ofrecían sacrificios al dios. En ella se hallaba también el Tesauro o tesoro del templo. Cada persona que obtenía la ayuda del dios debía hacer una donación; es decir, debía pagar honorarios. La tercera terraza, a la que se llegaba por una majestuosa escalinata, era la más alta. Estaba rodeada por tres de sus lados con salones columnarios. En este abatón se llevaba a cabo el llamado sueño terapéutico, la "incubación". Todo este servicio, era proporcionado por sacerdotes que disponían a los enfermos en las salas donde se hallaban dispuestas camas en las que se producían las curaciones mientras dormían. El único documento que describe las actividades nocturnas, que acaecían durante el sueño terapéutico, es un fragmento de una comedia escrita por Aristófanes. En ella, un esclavo inculto describe los hechos de la siguiente manera: "Al anochecer los enfermos se acuestan en las camas de reposo (gr. cline; de donde proviene el término clínico). Los siervos del templo (gr. therapeutes) apagan la luz y piden silencio. Un sacerdote da entonces una vuelta para recoger el pan de oblación de los altares. Después aparece el dios escoltado por sus dos hijas y un esclavo. Va de cama en cama para examinar a los enfermos y mezcla ungüentos y jarabes". Pedro- Bueno creo que el Asclepio, alrededor del carácter y la virtud del médico , estructura lo que será la relación médico -enfermo y las dimensiones de esta relación. Quisiera nombrar algunas que emergen de la reseña histórica: La dimensión médica, afectiva, espiritual, religiosa, social y volitiva. Déjenme comentar en detalle la dimensión diagnóstica y terapéutica ( dimensión cognoscitiva ) que para el griego , es posible completar, solo si se da un encuentro personal de dos seres humanos. El buen diagnóstico médico conlleva el conocimiento del paciente como persona. Un famoso clínico alemán le decía a sus estudiantes que el tratamiento del paciente comienza cuando este le da la mano a su paciente. Hoy sabemos que cuando establecemos el primer contacto telefónico , con el paciente, se establece una relación terapéutica. La persona del médico, su carácter, su reputación tienen un efecto importante sobre la mejoría del paciente. ¿Estas de acuerdo Antonio, si afirmo ? : el médico mismo es la primera medicina que se prescribe. Restaurar la salud a través de actos médicos esenciales de diagnóstico y tratamiento requerira cualidades personales que deben incluirse bajo la virtud de la benevolencia.  
Antonio- Desde Esculapio hasta hoy sigue considerándose válido que las causas psicosomáticas de muchas enfermedades, la disposición y la fe de los que buscaban auxilio, así como la irradiación del lugar desempeñaron un papel decisivo en el éxito que alcanzaron las curaciones en el templo bajo la protección de Esculapio.  
Juan- Me llama mucho la atención que algunos eticistas americanos , hablan del principio de beneficencia , que para nosotros es el principio guía del profesional médico, su responsabilidad ética constitucional. Parece que los anglosajones quieren reintroducir la ética de la virtud, para conciliarla de alguna forma con la ética de los principios “ prima facie” de Childress y Beauchamp. Es importante distinguir el principio de beneficencia : forma especifica del ( bien ) que e l médico hace ( facere) con quién esta enfermo. El principio de beneficencia es para la medicina lo que la libertad es para el periodismo: norma ética fundamental. Sigamos nuestro diálogo, que se centra sobre el carácter, rasgo o virtud ( benevolencia ) bene -volere-facere. Se refiere al compromiso o voluntad de realizar actos médicos de acuerdo con los más altos cánones éticos; esto es se refiere a querer ( volere) el bien de un paciente o estar dispuesto a atender sus necesidades. Los pacientes buscan en el médico una clase de ayuda específica y la benevolencia es la virtud de la que dispone el médico para proporcionarla.
Pedro- La ayuda médica que requieren los pacientes y que los médicos prometemos debe ser efectiva , pero su efectividad depende de algo más que la competencia médica técnica.   b>
Antonio- En 293 a de J. C. se desarrolló una grave epidemia en Roma; desesperados sus gobernantes consultaron con los oráculos de Sibilina, y éstos aconsejaron que trajesen a Esculapio de Epidauro. A tal fin le enviaron una galera, la cual regresó trayendo a bordo una serpiente sagrada. Cuando la embarcación entró en aguas del Tiber, acercándose a la “Isola Tiberina” de Roma, la serpiente saltó a tierra y la epidemia cesó inmediatamente. Como prueba de gratitud los romanos construyeron un barco de piedra, al sur de la isla. En la proa de la nave se ven las figuras de Esculapio y la serpiente, y el mástil está representado por un obelisco. En dicha isla se halla hoy la iglesia de San Bartolomé y el Hospital de San Juan de Dios.
Pedro- La virtud de la benevolencia predispone a los médicos a actos personales de diagnóstico y pronóstico. Se refiere a la constante voluntad del médico para realizar actividades terapéuticas y de diagnóstico, de manera que este no se limite, a las correcciones típicas de una medicina mecanicista, mas bien consideramos la benevolencia, como rasgo del carácter que lo dispone a efectuar actos médicos esenciales personal y técnicamente. La virtud de la benevolencia no es un adorno de las capacidades técnicas del médico. Esta es una virtud médica esencial. El cultivo de esta virtud , debe ser una tarea que se inicie en la temprana edad en la familia, debe ser sostenida por nuestro sistema educativo, para que el candidato a médico afirme en sus estudios universitarios este rasgo del carácter. Así podremos contribuir significativamente a corregir la tendencia de una medicina impersonal, desumhumanizante, de la postmodernidad.  
Antonio- El culto a Esculapio pasó a Roma en los primeros años del siglo III a de J. C. Las fiestas que celebraban los romanos en su honor se llamaban Esculapias. A Esculapio se le representa como un hombre de edad madura, barbudo, de mirada serena y con abundante cabellera que recoge con una diadema. Casi siempre aparece vistiendo un manto que deja al descubierto el brazo derecho y el busto. Sus atributos son la copa con la bebida salutífera, el báculo con la serpiente enroscada -signo de adivinación entre los griegos- y un perro en recuerdo del que llevaba consigo el pastor Arestanas, quien recogió a Esculapio en el monte Titón. Las serpientes representadas en los símbolos de Esculapio corresponden al género Coluber longissimus, de color amarillo y negro y de uno a dos metros de largo. Estos ofidios aún se encuentran en las ruinas de los templos romanos del Sur de Europa. Es improbable, como dice la literatura antigua, que las serpientes chuparan las heridas de los pacientes, pero según los sacerdotes de Epidauro, bajo su influjo se conseguían curas milagrosas. Aunque ninguna de las estatuas de Esculapio son originales, existen muchas reproducciones por Fidias y Mirón. Algunas de ellas pueden admirarse en la galería de los Oficios (Florencia), el Louvre de París, y los museos de Dresden, Letrán y Nápoles.  
Juan- Antonio , nos has dado un gran regalo, una lectio magistral de historia. Quisiera que mañana nuestro diálogo considerara , la benevolencia , como condición necesaria para la práctica de una buena medicina. Estudiemos el papel que esta juega en la terapia y su relación con las otras virtudes : veracidad,respeto, justicia,virtud de la religión. Quiero que me permitan hablar de la benevolencia y la virtud de la comunicación, muchos pacientes , por la falta de afabilidad de sus médicos, ( ad fari ) hablar a, se encuentran enojados , insatisfechos , con una relación médico- paciente “ ab initio ” enferma, por eso entendamos por conversación una facultad espiritual, que facilita la comunicación entre dos personas que se encuentran , Conversamos para que nuestras conciencias se encuentren. La conversación no es un significado sustentado por sonidos y símbolos del lenguaje, aceptarlo llevaría al reduccionismo epistemológico, la conversación va más allá de la puramente física y mensurable realidad científica, esta desvela la riqueza interior de las personas que conversan, por eso afirmo que con una buena dosis de espiritualidad la medicina contemporánea podría ser curada.  
Antonio- Actualmente la vara de Esculapio sirve de emblema del cuerpo médico del ejército en Gran Bretaña, Alemania, Suecia, Francia, México y Filipinas. En 1818, los Estados Unidos también incluyeron este símbolo en las insignias del cuerpo de Sanidad Militar; las fuerzas aéreas lo adoptaron en 1957. En 1912 la American Medical Association adoptó el símbolo de Esculapio como emblema oficial de esta organización. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo usa desde su fundación en 1947.
Juan - Gracias a todos , Antonio dale a tus estudiantes los libros de Pedro , para participen en la mayeútica de mañana.  
BIBLIOGRAFIA 1. Drane, James F, Como ser un buen Médico. Ed. San Pablo.1993. 2. Malherbe, Jean Francois, Hacia una ética de la medicina. Ed. San Pablo 1993 3. Beuchamp T.L.; Childress J.F., Principle of biomedical ethics, N.Y 1994. 4. Pellegrino E.D.; Thomasma D.C.; For the patient´s good. The restoration of beneficence in health care . New York.1988. 5. D. von Engelhardt, “ Storia dellética medica ” in S.Leone Privitiera a (cura di Dizionario di Bioetica ), pag 954-958. 6. Lain Entralgo, Pedro, Antropología de la esperanza. Madrid Guadarrama,1978; 7. Lain Entralgo, Pedro. La relación médico-enfermo. Madrid: Alianza Editorial, 1983, p398. 8. Lain Entralgo,Pedro , El médico y el enfermo ( 2ª. Ed.) Triacastela 2003. 9. Lain Entralgo, Pedro. Antropología médica para clínicos. Barcelona: Salvat, 1984; 10. Lain Entralgo, Pedro. Descargo de conciencia. Barcelona: Barral Editores, 1976; 11. Lain Entralgo, Pedro. El diagnóstico médico: historia y teoría.Barcelona: Salvat Editores, 1982; 12. Lain Entralgo, Pedro , Historia de la Medicina. Masson 2006. 13. Lain Entralgo, Pedro. Doctor and patient. New York: McGraw-Hill, 1969; 14. Lain Entralgo, Pedro. El médico en la historia.Madrid: Taurus Ediciones, 1958; 15. Lain Enralgo, Pedro.Enfermedad y pecado. Barcelona: Ediciones Toray, 1961; 16. Lain Entralgo, Pedro.Estudios de historia de la medicina y de antropología médica. Madrid: Ediciones Escorial, 1943, 17. Lain Entralgo, Pedro.Grandes médicos. Barcelona: Salvat, 1961; Marias, Julián.Histroria de la filosofía y de la ciencia: Julián Marias y Pedro Lain Entralgo.Madrid: Guadarrama, 1964; 18. Lain Entralgo, Pedro.Historia de la medicina moderna y contemporánea. Barcelona: Editorial Científico Médica, 1963; 19. Lain Entralgo, Pedro.Introducción histórica-al estudio de la patología. Madrid: Paz Montalvo, 1950 20. Lain Entralgo, Pedro.Joaquín Albarrán en la historia de la medicina. Madrid: S.N., 1961; 21. Lain Entralgo, Pedro.La amistad entre el médico y el enfermo de edad media: Discurso leído el día 7 de junio de 1964, en su recepción pública. (Madrid: Alonso) ,1964; 22. Lain Entralgo, Pedro.La espera y la esperanza: historia y teoría del esperar humano. Madrid: Revista de Occidente, 1957; 23. Lain Entralgo, Pedro. La historia clínica: historia y teoría del relato patográfico. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1950; 24. Lain Entralgo, Pedro. La medicina hipocrática: estudio preliminar de Pedro Lain Entralgo. Madrid: C.S. de I.C., 1976; 25. Lain Entralgo Pedro. La universidad, el intelectual, Europa: meditaciones sobre la marcha. Madrid: Ediciones Cultura Hispánica, 1950; 26. Lain Entralgo, Pedro. Marañón y el enfermo. Madrid: Revista de Occidente, 1962; 27. Lain Entralgo, Pedro. Menéndez Pelayo y el mundo clásico: Pedro Lain Entralgo. Madrid: Taurus, 1963; 28. Lain Entralgo, Pedro. Mind and body, psychsomatic pathology: a short history of the evolution of medical thought.London: Harvill, 1955; 29. Lain Entralgo, Pedro. Mis páginas preferidas. Madrid: Editorial Gredos, 1958; 30. Lain Entralgo, Pedro.Mysterium doloris: hacia una teología cristiana de la enfermedad. Madrid: Publicaciones de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, 1955; 31. Lain Entralgo, Pedro. Obras. Madrid: Editorial Plenitud, 1965; Lain Entralgo, Pedro. Panorama histórico de la ciencia moderna. Madrid: Ediciones Guadarrama, 1963; 32. Lain Entralgo, Pedro. Santé et maladie. París: Robert Laffont –Grammont, 1976; 33. Lain Entralgo, Pedro. Sobre la universidad hispánica. Madrid: Ediciones Cultura Hispánica, 1953; 34. Lain Entralgo, Pedro. Teoría y realidad del otro. Madrid: Revista de Occidente, 1961; 35. Lain Entralgo, Pedro. The therapy of the Word in classical antiquity. New Haven: Yale University Press, 1970; Lain Entralgo, Pedro. Vida y obra de Guillermo Harvey. Madrid: Espasa-Calpe, 1948


viernes, 28 de septiembre de 2012

EPONIMOS MEDICOS: Ganglio, hernia, conducto de Cloquet

Jules Germain Cloquet (1790-1883)
 la anatomía de este periodo la denominamos “Anatomía del Romanticismo” y abarcaría desde 1800 a 1848, año de las revoluciones europeas. No hay, sin embargo, homogeneidad debido a la gran diversidad de situaciones sociopolíticas y económicas de los distintos contextos europeos. Francia fue la principal protagonista y, como en otras áreas, se notó la diferencia entre la Facultad, que presentaba poca iniciativa, y otras instituciones como el College Royal, el Jardin du Roi, la Académie de Sciences y el Muséum d'Histoire Naturelle, que fueron más renovadores.Entre los que contribuyeron a elevar el nivel de estas disciplinas se encuentran los hermanos Cloquet. Jules, en concreto, perfeccionó la práctica de la disección así como la de la enseñanza, ya que había heredado de su padre la habilidad para el dibujo. Destacan sus contribuciones en el campo de la osteología y de la angiología del iris. También trató de fundamentar la cirugía en un preciso conocimiento anatómico y utilizó el hipnotismo y la acupuntura.
Nació el 28 de diciembre de 1790 en París. Su padre Jean Baptiste Antoine era dibujante y grabador en la Inspection des Echelles du Levant, en el servicio de la marina real durante el antiguo régimen. Después, llegó a ser profesor de diseño en la Escuela de Minas. Cuando ésta fue cerrada impartió clases particulares. Estuvo con Champollion en el viaje a Egipto y llegó a publicar un tratado de perspectiva para uso de los artistas. Su actividad influyó en la formación de sus dos hijos. Su madre era Claude Louise Lajude.
En un principio Jules se sintió atraído por los estudios en el Politécnico, pero fue persuadido por su familia para que, a la edad de 16 años, se matriculara en la Escuela de Anatomía artificial de Rouen, creada por Jean-Baptiste Laumonier. Allí se formó en técnicas de preparación y conservación de piezas anatómicas, especialmente la escultura en cera. Tuvo que aprender anatomía, fisiología y patología, lo que hizo siguiendo los cursos del padre de Gustav Falubert: Achille Cléophas Flaubert.
Después pensó hacer carrera en la armada. En 1810 se trasladó a París y pasó el examen de ingreso al hospital de Val-de-Grâce. Por problemas de salud tuvo que renunciar. Entró después en la École pratique de la Facultad de Medicina, donde preparó el internado de los hospitales, impartiendo clases particulares de anatomía, de fisiología y de cirugía. En 1811 fue interno, de la misma promoción que Cruveilhier. En 1811 fue modelador o escultor en cera de la facultad de Medicina. En 1814 fue ayudante de anatomía y en 1815 prosector. Su docencia se hizo muy popular por razón de los nuevos métodos pedagógicos. No sólo incorporó el uso de piezas preparadas por él mismo sino que estaba muy capacitado para dibujar y hacer esquemas muy comprensibles en la pizarra. Otros profesores tuvieron que seguir su ejemplo.
En 1817 obtuvo el doctorado con el trabajo Recherches sur les hernies de l'abdomen. Su tesis no se correspondía con las tesis al uso de la época. Era el resultado de un gran trabajo. Contenía la descripción anatómica, los datos de disección y los dibujos de ciento cuarenta casos de hernias halladas entre los cinco mil cadáveres que diseccionó en la Facultad de Medicina y otros casos de hospitales que visitó durante tres años con su amigo Pierre-Augustin-Béclard, entonces jefe de los trabajos anatómicos de la Facultad. Contiene la descripción del ganglio que lleva su nombre, que cabalga sobre el borde del ligamento de Gimbernat, de tal manera que hacia arriba pertenece al abdomen y por abajo a la región crural. Se conoce también con el nombre de “hernia de Cloquet” a la hernia crural detrás de los vasos femorales, sobre la aponeurosis pectínea.
Durante esta etapa trabajó en otros temas de anatomía. En 1818, por ejemplo, presentó a la Academia de Ciencias su memoria sobre la membrana de la pupila y la formación del pequeño círculo arterial del iris. Se conoce como conducto de Cloquet al conducto central del cuerpo vítreo. También se presentó a los concursos para acceder a varias plazas: la cátedra de patología externa – que no obtuvo-, la de jefe de trabajos anatómicos de la Facultad –puesto dejado por Béclard- y la de cirujano adjunto del Hospital de Saint-Louis. Simultaneó estas dos últimas. Para la plaza de jefe de los trabajos anatómicos presentó la tesis De la squelétopée, ou de la préparation des os, des articulations et de la construction des squelètes (1819).
En 1824 pasó la agregaduría para la sección de cirugía, lo que le permitió sustituir a los profesores ausentes, participar en los tribunales y presentarse a las cátedras. Su tesis de agregación se tituló An curanda oculi suffusione (vulgo cataracte) lentis crystallinae extractio hujus depressione praestantior (1824).
También se interesó en nuevos métodos terapéuticos, como el hipnotismo y la acupuntura. Llegó a aplicar esta última técnica en Saint-Louis y escribió un tratado sobre el tema. Sus colegas, no obstante, no se tomaron demasiado en serio este procedimiento. En abril de 1829 extirpó una mama bajo hipnosis.
Ese mismo año dejó Saint-Louis para ocupar el puesto de cirujano jefe en Saint-Antoine y después en la Maison municipale de santé. Los años treinta fueron para Cloquet muy provechosos. En 1831 obtuvo la cátedra de patología externa (segunda cátedra) sustituyendo a Roux. En 1834 la de clínica quirúrgica (segunda cátedra) en el Hôpital des cliniques, en sustitución de Antoine Dubois, que dimitió. Siguió investigando en temas de anatomía, de patología quirúrgica y terapéutica. En 1836 terminó de publicar su Manuel d'anatomie descriptive du corps humain cuya primera entrega había aparecido diez años antes. También publicó un atlas de anatomía humana.
En 1837 hizo un alto en el camino por razones de salud. Solicitó que le sustituyeran y se dedicó a viajar. Más tarde, entre los años 1842 y 1845 se ocupó, sobre todo, del ejercicio privado y en 1851 de la cátedra de patología externa, en sustitución de Marjolin, que había fallecido, y que conservó hasta su jubilación. En 1854 fue sustituido por Broca y en 1858 por Gosselin; ese mismo año fue nombrado profesor honorario. Conservó el derecho a asistir y a deliberar en las asambleas generales de la Facultad y a formar parte de los tribunales de agregación.
Cloquet enriqueció el Museo de la Facultad con numerosas piezas de anatomía y de patología. Ideó, además, numerosos instrumentos quirúrgicos.
Su hermano Hippolyte (1787-1840) también fue médico. Su carrera fue muy rápida y brillante. Su objetivo fue elevar el nivel de los conocimientos morfológicos a pesar del escaso apoyo de las instituciones oficiales tanto del antiguo régimen como de las posrevolucionarias hasta 1823. Su prestigio fue tal que a consecuencia de la reorganización de los estudios médicos fue nombrado profesor agregado por orden ministerial y miembro de la Academia por un acto administrativo de carácter similar. Sucumbió al alcohol y murió en 1840, lo que afectó gravemente a su hermano, quien se hizo cargo de sus tres hijos. Dos años después falleció su esposa Juliette Lebreton, con la que tuvo dos hijas una de las cuales también falleció. En 1846 con ocasión de un viaje a Bretaña conoció a una joven inglesa, Marie Corney, con la que se casó poco después. Tuvo amistad con Velpeau, Orfila, Hippolyte Larrea, Thozolan, Dupuytren, Gubler, y Corvisart, entre otros. Tuvo gran amistad con el general La fayette, sobre el que publicó Souvenirs sur la vie privée du general Lafayette en 1836, y con Gustave Flaubert, con el que viajó a Córcega en 1840. Intercedió por él en el proceso que se quiso abrir por la publicación de Madame Bovary. Parece que ayudó también económicamente en varias ocasiones a la familia Flaubert.
Fue miembro de la Academia de Medicina, sección de cirugía, desde 1821 y presidente en 1860. Miembro de la Academia de Ciencias desde 1855 y de varias academias extranjeras. Se le otorgó el título de barón en 1867; siempre estuvo próximo al círculo del emperador. Se le concedió la orden de Commandeur de la Legión de Honor, y la Medalla del gobierno por sus servicios durante la epidemia de cólera en 1831.
Murió el 23 de febrero de 1883 en París.
José L. Fresquet. Instituto de Historia de la Ciencia y Documentación (Universidad de Valencia-CSIC). (Abril, 2005).
Bibliografía
-Biographie de Jules Cloquet… régidé par Mme Liliane Pariente. / http://www.bium.univ-paris5.fr/cloquet/biographie.htm ), consultado en abril de 2005.
-Balaguer, E. ; Ballester, R. Los sabres morfológicos durante el Romanticismo, En : Lain, P. (dir.), Historia Universal de la Medicina. Barcelona , Salvat, 1973, vol. 5, pp. 177-186.
-Bishop, W.J. Jules Germain Cloquet; 1790-1883, Med Biol Illus. 1954 Jul;4(3):141-3.
-Le voyage en Italie de Jules Cloquet ( exposition virtuelle de la BIUM ). Transcription, Introduction et Notes par Estelle LAMBERT ; Conception, réalisation informatique et infographie Jacques GANA ; avec la collaboration de Introduction sur le Voyage en Italie  Henri FERREIRA-LOPES ; Notes complémentaires Jacques GANA ( http://www.bium.univ-paris5.fr/histmed/expos.htm (Consultado en abril de 2005).
-
Musée Falubert et d'Histoire de la Médecine. Rouen ( http://trouveur.chu-rouen.fr/museeflaubert/index.htm (Consultado en abril de 2005).

EPONIMOS MEDICOS: ENFERMEDAD DE BRIGHT

Richard Bright  (1789-1859)María José Báguena. Profesora titular de Historia de la Medicina, Universitat de València.
El concepto de enfermedad en la primera mitad del siglo XIX está basado en la lesión o alteración de la estructura del organismo. Las diferentes entidades nosográficas surgían al establecer una relación entre los fenómenos recogidos de la observación rigurosa del enfermo y las lesiones anatómicas detectadas en la autopsia. El signo anatomopatológico, la huella que la lesión ha dejado, se convierte así en el fundamento del diagnóstico, según el programa formulado por Xavier Bichat en 1801 y conocido como mentalidad anatomoclínica. En ella se puede encuadrar a Richard Bright.
Nació en Bristol, Inglaterra, en 1789. De familia acomodada, comenzó sus estudios de medicina en la Universidad de Edimburgo en 1808. Al año siguiente interrumpió su carrera con el fin de acompañar al naturalista Sir George Mackenzie en una expedición a Islandia. Finalmente, se graduó en 1813.
Tras ampliar sus estudios en Austria y Alemania, regresó a Inglaterra e inició su ejercicio profesional en Londres, no sin antes relatar sus viajes en su interesante obra, Travels for Vienna through lower Hungary (1818), bellamente ilustrada con grabados del propio Bright. En 1820 ingresó en el Guy's Hospital, en donde desarrolló su labor profesional hasta su muerte. Alcanzó un gran prestigio como clínico, como docente y como investigador. El reconocimiento social le proporcionó su nombramiento como médico de la corte de la Reina Victoria. Sus diagnósticos, basados en una rigurosa observación del enfermo eran, en palabras de su biógrafo Sir Samuel Wilks, "cuadros fotográficos de las enfermedades", lejos de teorizaciones que no le interesaban. Intentó siempre relacionar los hallazgos clínicos con las observaciones post mortem, los datos recogidos al lado de la cama del enfermo con los resultados de la autopsia y de las pruebas de laboratorio ya que, según sus palabras, "cada dato arroja una luz sobre los demás".
Sus aportaciones abarcan el conjunto de la medicina interna: enfermedades del sistema nervioso, del páncreas, del hígado y, especialmente, del riñón. Muchos de estos trabajos aparecieron en los Reports del Guy's Hospital, revista que ayudó a fundar. Entre 1827 y 1831 publicó sus Reports of medical cases selected with a view of illustrating the symptoms and cure of diseaseswith a reference of morbid anatomy, que recogen descripciones de hemiplejías, otitis escarlatinosas y tisis laríngea, entre otras. Fue autor asimismo de un manual didáctico, junto a Thomas Addison, titulado Elements of the practice of Medicine (1839), en el que se recoge la primera descripción fiable de la apendicitis. Desde 1840 hasta su muerte, acaecida en 1858, se dedicó intensamente a la práctica asistencial y a la reforma de la enseñanza médica, promocionando la formación al lado de la cama del enfermo.
En 1827, Bright publicó su mayor contribución en el campo de la patología renal, la descripción de la glomérulonefritis, término acuñado por Edwin Klebs en 1875 y utilizado como sinónimo de "enfermedad de Bright" desde que F. Volhard y T. Fahr en 1914 lo introdujeron en su clasificación de las enfermedades renales. En su trabajo titulado Reports of medical cases, ilustrado por él mismo, describe las observaciones realizadas en pacientes que presentaron edema y albuminuria tras padecer escarlatina. Desde la antigüedad se había relacionado la hidropesía con las enfermedades renales y así aparece en el Corpus Hippocraticum, en Galeno y en los tratadistas medievales. En 1770, el anatomista Domenico Cotugno descubrió en la orina de un enfermo con edema, "una sustancia coagulable... con el fuego". Bright fue el primero en relacionar la presencia simultánea de albuminuria, hidropesía y lesión del parénquima renal y así identificar un nuevo tipo de enfermar, que unía signos clínicos a alteraciones químicas y cambios estructurales. La observación clínica se relacionaba con pruebas de laboratorio, al examinar químicamente la orina, estudios realizados en colaboración con el químico Bostock. La necropsia, por último, permitía evidenciar las alteraciones estructurales del riñón, según el criterio anatomoclínico que Bright llevó a un nuevo escenario, el de la patología renal.

Bibligrafía

Granjel, L.S. (1972). Creadores de la medicina contemporánea. Madrid, Antibióticos., S.A.
King, L.S. (1970-1978). Richard Bright. En: Ch. C. Gillispie (dir.), Dictionary of Scientific Biography. 15 vols., New York, Charles Scribner's sons, vol. 2, pp. 463-465.
Larson, D.M. (1993). Glomerulonephritis (Bright's Disease). En: K.F. Kiple (ed.), The Cambridge World History of Human Disease. Cambridge, Cambridge University Press, pp. 746-749.
Major, R.H. (1959). Classic Descriptions of Disease, with Biographical Sketches of the Authors. 3ª ed., Springfield, Ch. Thomas Publ., pp. 534-540.

EPONIMOS MEDICOS: ENFERMEDAD DE SCHÖNLEIN

Johann Lukas Schönlein (1793-1864)
Perteneció este clínico a la generación intermedia entre la Naturphilophie y la Naturwissenschaft, justo en el momento en el que Alemania asumió el liderazgo que dejaba Francia. Parte de los méritos que se atribuyen a Schönlein se deben a los comentarios de tres de sus más importantes discípulos que jugaron un papel destacado en la medicina: Virchow, Griesinger y Billroth. Johann Lukas Schönlein nació en Bamberg el 30 de noviembre de 1793 en el seno de una familia católica. Su padre era cordelero. En 1811 fue a estudiar medicina a la cercana Universidad de Landshut, que se encontraba bajo la influencia de la Naturphilosophie o filosofía natural o, como dice Laín, la especulación de la Alemania romántica acerca de la Naturaleza.

El año 1813 llegó a la Universidad de Wüzburg, donde también imperaban las doctrinas de Schelling. Las dos universidades, ubicadas en la misma región, eran consideradas, como dice Ackerknecht, los centros de la extraña aberración llamada “medicina romántica”. Allí recibió clases de anatomía por parte de Döllinger, maestro de von Baer y Pander, aunque también le influyó Tiedeman.
Obtuvo el grado de doctor en 1816 con un trabajo sobre la metamorfosis del cerebro, realizada bajo la dirección de Döllinger (Ueber die Hirnmetamorphose). Este trabajo es un fiel reflejo de las influencias de la “medicina romántica”. Un año más tarde fue “privatdozent” en la misma universidad y en 1819 ya era catedrático de patología especial y terapéutica.
Fue un gran profesor, característica que parece que va siempre unida a la de ser un “gran clínico”. Ackerknecht lo compara con Osler, figura que jugó un papel similar en Estados Unidos medio siglo después. Junto con sus discípulos creó un sistema que denominaron “naturhistorische Schule”, para distinguirse de la “naturphilosophische Schule” de Schelling y Marcus.
Sus convicciones liberales le apartaron de la vida académica. Después de 1830 él y muchos intelectuales fueron perseguidos por sus ideas. En Würzburg había sido muy apreciado hasta los cambios políticos, siendo declarado después “persona non grata”. Evitó la cárcel al trasladarse a la entonces recién fundada Universidad de Zurich. Allí desarrolló una fecunda y también original labor docente así como clínica. Tuvo como discípulos a Lebert y Griesinger y, a partir de entonces, se fue distanciando cada vez más los principios “románticos”. Se le construyó un nuevo hospital.
A la larga tuvo problemas con los protestantes por ser católico. Prosiguió en Berlín la labor iniciada en Zurich, a partir de 1840, tras rechazar ofertas de Berna y de Bruselas. Fue profesor, miembro de la plantilla de médicos del rey y consejero de asuntos médicos del ministerio de educación.
Una vez más triunfó. En su clínica del Hospital de la Charité dictó sus clases en alemán y renovó la enseñanza introduciendo el uso de los nuevos procedimientos diagnósticos como la auscultación, la percusión, los análisis químicos así como la investigación microscópica. Su labor, junto con la que desarrolló Johannes Müller, conviertieron Berlín en un importante foco de atracción para médicos en formación. Sus discípulos más conocidos de esta etapa fueron Traube y Jos. Meyer. Trabajó además con químicos como Simon y Heinz, y con prometedores jóvenes microscopistas como Guerterbock, Remak y Virchow.
En un principio, en su nosotaxia se notaba la influencia de Schelling. Distinguía tres modos de enfermar: morfonosis, hematonosis y neuronosis (afecciones de la sustancia orgánica fundamental, de la sangre y del nervio). Clasificó las enfermedades en clases, familias, géneros y especies. En su época madura, viviendo ya de cerca el espíritu renovador y alejándose del romanticismo, se erigió en el más temprano defensor de la doctrina fisiopatológica, llegando a ser maestro de un grupo de clínicos y patólogos entre los que figuran Henle y Pfeuffer, Wunderlich, Griesinger y Traube, Frerichs y Kussmaul. Se convirtió así en una de las bases más sólidas de la medicina contemporánea.
De su labor clínica hay que destacar el rigor con el que empleó y enseñó a utilizar procedimientos científicos en el diagnóstico; a él se debe en buena medida el recurso sistemático a las técnicas de laboratorio y también al análisis anatomopatológico.
La producción escrita de Schönlein fue, en cambio, muy reducida. Publicó una breve monografía sobre la presencia de ciertas sustancias en los excreta de los enfermos tíficos (Ueber Krystalle im Darmkanal bei Typhus abdominales, 1836), una descripción de la peliosis reumática (1837), más tarde denominada “enfermedad de Schönlein o púrpura reumática) y a su descubrimiento de la tiña favosa (Achorion Schönleinii, de Remak), realizado en 1839 (Zur Pathogenie der Impetigines). Distinguió entre tifus abdominal y tifus exantemático y usó el rótulo de hemofilia para referirse a la diátesis hemorrágica.
Schönlein escribió: “Retrocedemos a los fundamentos, a los pilares sobre los que se asentó en su origen la medicina. Atenernos al libro de la Naturaleza , tal es nuestro punto de vista, nuestra natural dirección histórica. Las ciencias naturales tienen que ser nuestro guía. Ellas nos mostrarán cómo hay que observar para adquirir una experiencia que da origen a la actividad”. Recusa la elucubración y busca la observación junto al uso de cuantos procedimientos científicos y técnicos pueden favorecer el examen de la realidad clínica: métodos físicos, químicos y el microscopio.
Virchow elogió la obra de Schölein en 1865. Se creaba la doctrina fisiopatológica del enfermar humano. Dos autores expresaron esta idea de forma cabal en sus obras. Por una parte Rudolph Hermann Lotze en su Allgemeine Pathologie und Therapie als mechanische Naturwissenschaft (1824) y, por otra, Jacob Henle, en su Handbuch der rationellen Pathologie (1846). Ambos trataron de concebir la enfermedad como un proceso mecánico de materia y energía, cognoscible sólo por los métodos de la ciencia natural.
Los discípulos de Schönlein recorrieron tres caminos distintos: algunos prosiguieron el empeño científico-natural, como Kart von Pfeufer, editor con Henle de la revista Zeitschrift für rationelle Medizin; otros, como Conrad Heinrich Puchs y Gottfried Einsenmann, continuaron cultivando la nosotaxia científico-natural; otros hicieron una nosología ontologista.
Schönlein se jubiló en 1859. Su esposa falleció en 1846 y su hijo también murió en 1856 en el curso de una expedición a África. Se retiró con sus dos hijas a su ciudad natal, donde falleció el 23 de enero de 1864.
Bibliogafía
-Ackerknecht, E.H. Johann Lucas Schönlein (1793-1864).Journal of the History of Medicine and Allied Sciences, 19, 131-138, 1964.
-Granjel, L.S. Johann Lucas Schönlein, En: Creadores de la Medicina Contemporánea. Antibióticos, SA. (sa). -Laín Entralgo, P. Historia de la medicina moderna y contemporánea. 2ª ed., Barcelona, Científico-médica, 1963.
-Leibrand, W.; Leibbrand, A.M. Clínica y patología de la naturphilosophie en Alemania. En: laín P. (dir.), Historia Universal de la Medicina , Barcelona, Salvat, vol. 5, pp. 270-278, 1973.
(*) José L. Fresquet. Instituto de Historia de la Ciencia y Documentación (Universidad de Valencia - CSIC), España. Junio, 2005.

EPOMIOS MEDICOS Signo, síndrome, síntoma de Romberg

Moritz Heinrich Romberg (1795-1873)
Laín dice que la neurología nació y se hizo mayor de edad a lo largo del siglo XIX. Se considera que el punto de partida fueron las monografías de Ch.P. Ollivier (1796-1845) (Francia), J. Abercrombie (1780-1844) (Inglaterra) y la alemana de Moritz Heinrich Romberg.
De origen judio, Moritz Heinrich Romberg nació en Meiningen (Thüringen) el 11 de noviembre de 1795. Tras la muerte de su padre se trasladó a Berlín con su madre. Después de superar los estudios medios, se decantó por la medicina. Obtuvo el grado en 1817 con la tesis De rachitide congenital Berolini, que habla del raquitismo congénito y donde ofrece la clásica descripción de la acondroplasia
En Viena visitó a Johann Peter Frank (1745-1821) que entonces estaba particularmente interesado en el estudio de la médula espinal. Sin embargo, su nombre se asocia con el desarrollo de la higiene pública. Su gran obra fue System einer vollständigen medizinischen Polizei, que tiene nueve volúmenes y se publicó entre 1777 y 1817. Rosen dice que es el "código sanitario para déspotas ilustrados", lo que explica su insistencia en la legislación como instrumento de la higiene pública. Llegó a condicionar en buena parte el desarrollo de esta disciplina en toda Europa. Fue en esta etapa, mientras estaba con Frank, cuando Romberg afirmó que “el estudio de las enfermedades del sistema nervioso es el objeto de mi vida y el objetivo de mis investigaciones”.
Romberg regresó a Berlín en 1820 y fue médico de beneficencia, puesto que ocupó durante veinticinco años. Trató a pacientes neurológicos en la Charité. Durante esta etapa tradujo varios textos ingleses al alemán. Entre éstos The Nervous System of the Human Body de Charles Bell (1774-1842) y The Morbid Anatomy of the Brain de Andrew Marshall (1742-1813). Romberg era un admirador de la medicina inglesa. Fue uno de los que atribuyó de forma incorrecta el descubrimiento de la función de las raíces anteriores y posteriores de la médula espinal a Charles Bell, cuando en realidad el hallazgo fue de François Magendie.
En 1830 Romberg comenzó su carrera académica cuando fue habilitado como Privat-Dozent de patología especial y de terapéutica en la Universidad de Berlín. En 1831 y en 1837 fue el encargado del hospital para coléricos. En 1838 ocupó el cargo de profesor extraordinario de patología y en 1840 fue nombrado director del hospital universitario.
El libro más importante de Romberg fue Lehrbuch der Nervenkrankheiten des Menschen, que se publicó entre 1840 y 1846, y que llegó a tener varias ediciones. Se le considera como el primer libro de texto sistemático sobre neurología. Fue traducido al inglés en 1853. La clasificación que ofrece de las enfermedades sigue el modelo "more botanico", como era entonces habitual. Dividió el libro en dos partes: “neurosis de la sensibilidad” que, a la vez, dividió en subcategorías como hiperestesia y anestesia. Las neurosis de la movilidad las dividió en hiperkinesias y akinesias.
En 1845 Romberg fue nombrado profesor o catedrático de patología especial y terapéutica. En 1851 se le concedió el estatus de “Geheime Medizinalrath”. A mediados de los años sesenta del siglo XIX, debido a los ataques de gota y a su mala salud, dimitió de sus puestos. Murió a la edad de 73 años, el 16 de junio de 1873, después de haber sufrido durante años una afección cardíaca.
El nombre de Romberg se asocia a la hemiatrofia facial progresiva (síndrome de Parry-Romberg) y a los dolores lacerantes en la pierna, en los afectado de hernia obturatriz estrangulada (síntoma de Romberg-Howship).
Respecto al signo que lleva el nombre de Romberg (vacilación del cuerpo estando el paciente con los pies juntos y los ojos cerrados) fue descrito también por otros. Marshall Hall (ca.1836) en sus Lectures on the Nervous System and its Diseases, describe la pérdida del control postural en la oscuridad, de los pacientes con un severo compromiso propiceptivo, pero no llegó a desarrollar la idea. Después vino Romberg que describió la pérdida de control postural experimentada por pacientes con tabes dorsal  tras cerrar sus ojos o bien en la oscuridad:
"…si le dicen al paciente que cierre sus ojos mientras permanece erguido, comienza inmediatamente a moverse de lado a lado, y las oscilaciones pronto logran tirarle al suelo a menos que esté apoyado...  Los ojos de tales pacientes son su control, o antena;  por lo tanto, en la obscuridad, y cuando sobreviene la amaurosis –lo que no es infrecuente-, su falta de control es extrema"
Más tarde Romberg añadió:
“Los pies se sienten como entumecidos al estar parados, caminar, o acostarse, y el paciente tiene la sensación como si estuvieran cubiertos con una piel...  El paso comienza a ser inseguro, y el paciente intenta superarlo haciendo un mayor esfuerzo con sus talones.  Desde el comienzo de la enfermedad el sujeto fija sus ojos en sus pies para evitar que sus movimientos lleguen a ser todavía más inestables.  Si le ordenan que cierre los ojos mientras permanece en postura erguida, inmediatamente comienza a tambalearse y a pivotar de lado a lado;  la inseguridad de su paso también se exhibe más en la obscuridad.  Ahora hace diez años que precisé esta hallazgo patognomónico...”
Casi al mismo tiempo el médico alemán Bernardus Brach describió síntomas parecidos, pero sus contribuciones han sido pasadas por alto.
La prueba de Romberg es útil para diferenciar un síndrome cerebeloso de un síndrome vestibular; en caso de trastorno cerebeloso, el paciente se desequilibra tanto con los ojos abiertos como cerrados, y de ser el trastorno vestibular (o cordonal posterior, cuando se afecta la sensibilidad propioceptiva), el desequilibrio aumentará al cerrar los ojos  (signo de Romberg). La descripción de este signo no aparece en la primera edición de su libro, sino en la segunda. Romberg lo observó en lo que ahora conocemos como tercer estadío de la sífilis aunque esto no se supo bien hasta finales del siglo XIX. Durante mucho tiempo se asoció con los excesos sexuales pero no con la enfermedad venérea. La tabes dorsal se caracteriza precisamente por debilidad muscular y sensibilidad anormal. En la mielopatía sifilítica, los problemas musculares están acompañados de otros síntomas característicos de las lesiones nerviosas, ocasionadas por la sífilis y que incluyen, entre otros, trastornos de la visión, apoplejías y trastornos psiquiátricos.
Bibliogafía
-Keppel-Hesselink, J.M.; Koehler, P.J. Romberg’s Sign. En: Koehler, P.J.; Bruyn, G.W.; Pearce, J.M.S. (eds). Neurological Eponyms. Oxford, Oxford University Press, 2000. 166-171.
-Laín Entralgo, P. Historia de la medicina. Barcelona, Salvat, 1978.
-Lanska, D.J.; Gotees, Ch.G. Romberg’s sign. Development, adoption, and adaptation in the 19th century. Neurology 2000; 55; 1201-1206.
-Pearce, J.M.S. Pearce. Romberg and his Sign. European Neurology 2005; 53: 210-213.
-Viets, H.R. Moritz Heinrich Romberg (1795-1873), En: The Founders of Neurology. 2ª ed., Springfield, Charles C. Thomas Pub.
José L. Fresquet. Instituto de Historia de la Ciencia y Documentación (Universidad de Valencia - CSIC), Valencia, España